DE “AMANECE, QUE NO ES POCO”,
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| José L. Cuerda |
Nos quedamos hace tiempo sin
José Sazatornil “Saza”, el cabo Gutiérrez que tenía metido en un puño al pueblo
manchego de cuatro vecinos. Mucho mando en él, nada de Alcalde ni cura, que esos
no pitaban. Era ordenado, naturalmente; permisivo (perdonó al turista que le
confesó matar a su mujer porque era muy mala); comprensivo, menos el día que
fue a gozar de la postura del alba, y como el sol se apareció por el lado
contrario vació el cargador de su pistola contra la Naturaleza, blasfemando
aquello de “¡Yo no aguanto
este sindiós!; culto, pues quien no leyera y estudiara a
Faulkner no tenía cabida en el pueblo (un vecino plagió “Luz de agosto” y lo
enchironó).
A “Saza” lo dirigió en la película
“Amanece, que no es poco”, otro gigante del cine español llamado José Luís
Cuerda. Este genio albaceteño expuso en ella, y en el año 1989, un surrealismo
tan afilado y selecto que no se conocía en la filmoteca española. Puso en bocas
de sus actores frases tan ocurrentes como:
*
-
Le dije a usted, cuando me pidió permiso para ejercer de escritor en el pueblo,
que era mejor que hiciese lo que hacen los otros sudamericanos, que unos días
van en bici y otros huelen bien. Y ahora me dicen que ha escrito usted
"Luz de agosto", la novela de Faulkner, ¡de William Faulkner!, ¿es
que no sabe que en este pueblo es verdadera devoción lo que hay por Faulkner? ¡Pero
hombre, copiar a Faulkner!
*
- Oye, tu hijo
es muy negro.
- Pues si ves
por las ingles…
*
- Alcalde, todos
somos contingentes pero tú eres necesario.
-
¡Se te está muriendo divinamente, te lo juro! Tenía ganas de que vinieras para
poder decírtelo. Puedes estar orgulloso, ¡de verdad!, de los años que llevo de
médico nunca había visto a nadie morirse tan bien como se está muriendo tu
padre. Qué irse, qué apagarse, con qué parsimonia. Estoy disfrutando que no te
lo puedes ni imaginar...
-
¿Y él sufre?
-
Por fuerza, seguro que sí, ¿no ves que se le está yendo la vida?
*
-Supongo que me
respetarás, ¿eh, Teodoro?
-¿Qué guarrada
está usted pensando, padre?
-Déjate, déjate,
que un hombre en la cama siempre es un hombre en la cama ¿eh?
*
-
Trae algo de Góngora, que tengo yo cuerpo de Góngora.
*
- ¡Queremos que la novia
sea comunal!
*
- Tú no eres
negro, tú eres minoría étnica.
-Sí, minoría
étnica, pero negro como un tizón.
*
José Luís Cuerda
escribió el guión en poco más de un mes y en una cafetería. El mismo tiempo que
necesitó para el rodaje.
De allí salió el realismo mágico de este manchego que
fija sobre el campo al hombre y lo engrandece, cuando a un vecino lo hace componer
odas a las calabazas de su huerto. Tanto surrealismo, tanta magia siembra, que
nadie entendía el guión; es más, muchos actores ni lo conocían, y alguno (Antonio
Resines) pensó que el director le estaba tomando el pelo.
Si el pueblo de arriba
invade al pueblo de abajo y durante la ocupación conviven armoniosamente unos y
otros (qué tal os va, buenos días);
si un vecino quiere ser atropellado en carretera y el vehículo, como lo esquiva,
por eso se enfada; si el negro de la peli (minoría
étnica) sube de noche al monte con sus ovejas y monta su belén
para que vea la Guardia Civil lo bonito que le queda ; si ésta emborracha a
medias con anís a la población para que se sienta feliz; si el monaguillo, que
es el padre del cura, pregona en la plaza las consignas que le ordena, y habla
del Uno y trino, y luego, en la cena
familiar le reprende con aquello de Menudo
cuajo el vuestro; y si en las huertas nacen y crecen los hombres como las
coles… Entonces puedes pensar que el mundo de este filme está loco, pero si
rascas un poco en la corteza de la intención, descubres que es bondadoso,
amable, honrado, sencillo, humilde, bienhechor...
Son virtudes que sobran hoy, y que tal vez nos las deja para
que copiemos algunas, que buena falta nos hacen.
José Luís Cuerda murió
el día 4 de este mes de febrero. Si lo dejan, estoy seguro que montará en el cielo su belén
particular. Descansen en paz.








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